miércoles, 30 de abril de 2008

jueves, 17 de abril de 2008

sábado, 29 de marzo de 2008

Un mundo raro (José Alfredo Jiménez)

Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan el sol y el cielo entero;
si te acuerdas de mí no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno.

Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir una mentira,
dí que vienes de allá de un mundo raro,
que no sabes llorar, que no entiendes de amor
y que nunca has amado.

Porque yo a donde voy,
hablaré de tu amor
como un sueño dorado
y olvidando el rencor
no diré que tu adios
me volvio desgraciado.

Y si quieren saber de mi pasado,
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué de un mundo raro,
que no sé del dolor, que triunfé en el amor
y que nunca he llorado.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Wakuatay

Dream


Bendita noche (A ti, Crystal)

Bendita la noche, iluminada por luces citadinas, por unas cuantas estrellas y por un conejo postrado en la luna. Gozoso y feliz de poder disfrutar de ella. Que afortunado ha de ser poder compartir el tiempo con quien lo hizo valioso, con quien logro que volviera a tomar importancia cada segundo, cada hora, cada mes, con quien hizo de cada día el mejor. Quien no quisiera tener su propio satélite que iluminara los momentos mas oscuros, y que en la luz estuviera ahí, viéndote.

La diferencia entre el astro y el roedor era demasiada, uno, bellísimo, magnifico, enorme, y el otro, pequeño e insignificante, igual y las cosas no se podían dar, tal vez el conejo no merecía tanto, tal ves no era capaz de cuidarla, pero el cariño que le tenia, le hizo olvidar su pequeñez y solo se dejo llevar por sus sentimientos, la grandeza de cada ser se lleva dentro, y eso, quizá él lo sabia. La distancia que había entre ellos, era enorme, mayor que cualquier otra que ha habido, buscaron soluciones, e inteligente decisión tomaron cuando supieron que la mejor forma de acortar las distancias era estando juntos.

Y hasta esa parte sabemos de la historia, me imagino que aun no tiene fin, y si algún día volteas al cielo, tal ves aparezcan unidos, dando un paseo por el universo.

Imagina un paseo similar, andando entre galaxias y constelaciones, maravillando la vista con la belleza de estas, montando un cometa y disfrutar de la brisa fuerte que da la velocidad, viajando lentamente entre nebulosas y asteroides, anonadado por el color y la luz que encuentras a cada lado que volteas. Ahora, imagina estar solo, sin absolutamente nada ni nadie, como si de un momento a otro te hubieras quedado ciego, flotando simplemente, sin nada que ver, sin nada que escuchar, ¿Qué sientes?, ¿paz?, ¿temor?, ¿soledad?, todos hemos pasado por algo así, y algunos deseamos que nuestro universo un día vuelva a encontrarse lleno.

¿Tu sabes cuanto tiempo tarda eso?, digamos, que la vía láctea no se hizo de la noche a la mañana, tardo millones de años para que se formara, y creeme que nadie tiene tantos años para esperar a que su espacio se llene de nuevo. Muchos preferirán dejar su mundo como esta y mejor tratar de hacer lo mejor por el. Algunos lograran hacerlo, otros se darán por vencidos y preferirán empezar de nuevo, y otros perderán todo en el intento pero vivirán del recuerdo. Los mas afortunados, lograran conservarlo todo como era.

Tal vez hoy siento el miedo del ayer y la incertidumbre del mañana. Tal vez solo quiero seguir volando en tu inmensidad. No se si llegare aún mas lejos, pero sé que contigo el viaje puede ser mas sencillo. Me ha invadido un deseo inmenso de seguir a tu lado. Tengo ganas de parar el tiempo en el instante en que nos entendimos. No me dejes de abrigar, por favor, destino, cielo, mar, dios, y todo a lo que se pueda suplicar, no me dejen de ayudar, no me quiten su calor, permítanme amarla, solo quiero ser feliz a través de su sonrisa, a través de su mirada.

Sé que esa luz no es inalcanzable, que ese anhelo no es aún imposible, que mi ruta atraviesa tus caminos, pero se queda en la frontera de tus deseos, antes del muro de hierro. Y es ahí donde nace el miedo, porque, puede ser, que el hierro se funda con el tiempo, ¿pero en cuanto tiempo?
Necesito de alguien que me entienda, alguien que me llene de felicidad, que me comprenda. Sé que esa persona existe, en ti la encontré. Tú has sabido comprenderme. Los dos sabemos que nos amamos. Hoy quiero volver a hablar contigo, y decirte toda mi verdad. En mi encontraste un amigo y una pareja a la cual llenaste de felicidad.

Cuando la tristeza me embarga pienso en todas las personas que me gustaría que estuvieran conmigo en ese momento tan difícil. La mayoría de las veces es imposible explicar y compartir ese tipo de sentimientos, no es lo mismo decirte "estoy feliz", "estoy enamorado" o "te quiero", como decirte: "me siento solo", te necesito", "la extraño", "tengo roto el corazón". ¿Porque no es lo mismo compartirlo en cualquier instante y a cualquier persona?, ¿porque me he sentido solo cuando no estas conmigo?, ¿porque estoy feliz con tus consejos y tus risas?, ¿porque soy un ser humano que siente y quiere?, ¿por que me siento mas feliz aun cuando me haces sentir importante para ti?, cuando dices:"estoy aquí contigo hoy y siempre".

Heme aquí tratando de encontrar en la oscuridad un motivo por el cual vivir, escarbando en lo más profundo de mi existir el porque estoy así. Heme aquí, inerte como ya es costumbre, observando cada rayo de sol que entra por la ventana y deseando que no deje de pasar por el delgado cristal. Pero es tan fría esta soledad que oscurece todo, es tan intensa que cala mas allá de los huesos y duele más cerca del corazón, tanto dolor soporto, por amor a ti.

Todo el tiempo que he estado en constante entrada y salida de personas que vienen a arrancarme una parte de mi vida, y otras que afortunadamente me entregan un pedazo de cielo en cada sonrisa, ese cielo, ese bendito cielo, al ver alrededor y no sentir a nadie cerca, se transforma en un infierno donde las llamas del desprecio calcinan a mi pobre y aturdido sentimiento, este infierno lleno de ausencias que me hacen ver mi cruda y merecida realidad. Es tan horrorosa la sensación de estar solo, que dan ganas de no vivir, o mejor dicho, cuando no hay más que soledad vivir te quita las ganas.

Más sin dejar de pensar vuelvo a al cuarto, donde el único refugio son las paredes y donde mi único confidente es una computadora que conoce de principio a fin todas mis penas, pues el termino alegría se esta perdiendo poco a poco en ese efecto que implota cada partícula de mis pensamientos, y sigo en el cuarto escribiendo por inercia todo aquello que desearía hacerte, decirte, cantarte si estuvieras al frente.

No pido mucho, no exijo en lo mas mínimo, lo único que anhelo es volver a tenerte, que me escuches, me guíes, me sonrías cuando nos miramos y que te ayude a cargar con todo el peso de las confusiones existenciales. Nada deseo más, que volver a sentir que te protejo, que doy calor a tu corazón hambriento de caricias y sediento de besos. Necesito tenerte para despertar con ansias de estar a tu lado, doy mi vida por ello, por estar contigo cuando más me necesites, doy mi vida.

Al final, en la noche, después de un día completo lleno de gente, vuelo a observar el lugar donde suele estar la luna, que al parecer también me ha dejado, y observo las estrellas queriendo estar allá arriba, viendo todo tan pequeño que no le tendría que dar importancia, y de pronto, una estrella cae y me doy cuenta que así podré caer yo, entonces es ahí cuando me doy cuenta de que es mejor estar aquí abajo solo, yaciente en el suelo a estar arriba y con el temor de colapsar, miro a mi alrededor y pienso que ha pasado durante los últimos 7 meses, como he vivido por este tiempo y es ahí cuando me doy cuenta que no he vencido a la soledad, que tu amor me hace mucha falta. Que te has convertido en mi mundo, en mi vida entera, en el amor que tanto anhelaba.

Microcuento

Esta era una vez un cuento que el escritor dejó de hacer pues su musa le llamó.

Gatita

Me doy un baño para mantenerme aseada después de un día de persecuciones;
Primero la araña que cayo del grifo,
el cordel que columpiaba de tu viejo vestido
y el papelito que cayó de la mesa cuando limpiabas.

Me gusta estar junto a ti cuando haces tus actividades.
Te miro y me pregunto por que cantas la misma canción cada mañana
o por que bates mi comida con gotitas de leche y empanadas.

Aprecias que maúlle cuando te pones triste
pues sientes que te comprendo y que te digo,
de algún modo, anímate.

Me fascina tanto dormir que hasta dentro del sueño pienso que lo hago.

Ya llegando la noche busco tu cuarto,
paso sobre ti dando pasos suavecitos
y al topar con tu mano empujo en ella mi cabeza
pues adoro tanto su caricia ligera que hasta ronroneo.

Alejandro Santiago

jueves, 20 de marzo de 2008

"Mientras bebo, solo, a la luz de la luna". Li Tai Po (701-762)

Un vaso de vino entre las flores:
bebo solo, sin amigo que me acompañe.
Levanto el vaso e invito a la luna:
con ella y con mi sombra seremos tres.
Pero la luna no acostumbra beber vino,
y mi perezosa sombra sólo sabe seguirme.
Festejemos, con mi amiga luna y mi sombra esclava,
mientras aún es primavera.
En las canciones que entono vibran rayos lunares;
en la danza que ensayo mi sombra se aferra y deshace.
Los tres juntos, antes de beber, holgábamos;
ahora, ebrios, cada cual va por su lado.
¡Regocijémonos muchas horas todavía,
en nuestro extraño festín inanimado,
para encontrarnos al fin en el Rio de las Nubes!

domingo, 9 de marzo de 2008

viernes, 7 de marzo de 2008

Celtic Woman

Celtic Woman es un grupo integrado de seis mujeres Irlandesas: Chloe Agnew, Órla Fallon, Lynn Hilary, Lisa Nelly, Alex Sharpe y Máyréad Nesbitt. El grupo es maquilado por el compositor y director David Downes quien junto con Sharon Browne, productora de espectáculos, decidieron convocar a las mejores vocalistas de Irlanda. Celtic Woman, con sus tonos dulces y encantadores, trabajan un repertorio musical que incluyen reediciones de antiguas canciones celtas como “Dany Boy” o “Ave Maria”, además de canciones contemporáneas como “Orinoco Flow”

Hasta ahora han grabado tres discos: “Celtic Woman”, “Celtic Woman: A Christmas Celebration” y “Celtic Woman: A New Journey”. Su primer album fue grabado en el teatro Helix en la ciudad de Dublín, Irlanda en septiembre del 2004 para ser presentado por la PBS en los Estados Unidos. El segundo album fue lanzado en octubre del 2006. El tercer álbum, junto con el lanzamiento de un DVD en vivo, aconteció el 30 de enero del 2007. El DVD fue grabado en Slane, Irlanda. Hayley Westenra, soprano invitada, participo en la grabación de “A New Journey”, y en los Estados Unidos alterno con ellas en varios conciertos. La gira tuvo una duración de cuatro meses y terminó en junio del 2007. El tercer DVD del grupo denominado “A Christmas Celebration” fue grabado en vivo los días 17 y 18 de junio en el teatro Helix de la ciudad de Dublín.

Simplemente es un grupo maravilloso, integrado por un sexteto elfico con voces divinas que interpretan cómodamente la música docta.

domingo, 2 de marzo de 2008

Remedios Varo (1908 – 1963)


Bordando el manto terrestre

“Yo había descubierto un importantísimo secreto, algo así como una parte de la “verdad absoluta”. No sé cómo pero personas poderosas y autoridades gobernantes se enteraron que yo poseía ese secreto y lo consideraron peligrosísimo para la sociedad, pues de ser conocido por todo el mundo toda la estructura social funcionando actualmente se vendría abajo. // Entonces me capturaron y me condenaron a muerte. // El verdugo me llevó a un lugar que parecía como la muralla de una ciudad, de cada lado de la muralla bajaba una pendiente muy inclinada de tierra. // El verdugo parecía muy satisfecho, yo sentía un miedo y una angustia muy grandes. Cuando vi que se disponía a decapitarme empecé a llorar y a suplicarle que no me matase, que todavía era pronto para morir y que reflexionase en que yo tenía por delante muchos años de vida. Entonces el verdugo empezó a reírse y a burlarse de mí, me dijo: “¿por qué tienes miedo a la muerte si sabes tanto?, ¡teniendo tanta sabiduría no debías temer a la muerte!” // Entonces me di cuenta de repente que lo que él decía era cierto y mi horror era no tanto hacia la muerte sino por haber olvidado hacer algo de suma importancia antes de morir. Le supliqué que me concediese unos momentos más de vida para hacer algo que me permitiese morir tranquila, le expliqué que yo amaba a alguien y que necesitaba tejer sus “destinos” con los míos, pues una vez hecho este tejimiento quedaríamos unidos para la eternidad. // El verdugo pareció encontrar muy razonable mi petición y me concedió unos diez minutos más de vida. Entonces yo procedí rápidamente y tejí a mi alrededor (a la manera como van tejidos los cestos y canastos) una especie de jaula de la forma de un huevo enorme (cuatro o cinco veces mayor que yo). // El material con que lo tejí eran como cintas que se materializaban en mis manos y que sin ver de dónde venían yo sabía que eran su substancia y la mía. Cuando acabé de tejer esa especie de huevo me sentí tranquila pero seguía llorando, entonces le dije al verdugo que ya podía matarme porque el hombre que yo quería estaba tejido conmigo para toda la eternidad.”

viernes, 8 de febrero de 2008

Tu sueño, mi sueño

Para Crystal, por seis meses de vida.


Primera noche
Casi 5:40 de la mañana, el sol iba apareciendo. Crystal se acerco a la ventana y cerró las cortinas mas anchas. No había dormido ni un segundo esa noche, el frió tan intenso le agudizaba el dolor de la rodilla. Pronto tapo con la manta su cuerpo y se acurruco entre los brazos de su acompañante que esa noche la siguió despierto. Eran breves los silencios, interrumpidos bruscamente por los alaridos de la quejosa. Dos horas antes se había administrado analgésicos y apenas venían los efectos. Todo se apaciguo de repente y la joven quedo dormida.
Era ya media tarde, de alguna forma se encontraba en casa de su hermana, no sabia como. Sentada en un sillón maloliente de cuero, parecía que esperaba a alguien. Tenia la mirada perdida entre algún rincón de la puerta principal que le quedaba al frente. Era una puerta cualquiera, color blanco, oxidada, cuatro ventanitas de vidrios borrosos pero brillantes.
Bajo en un santiamén la cabeza al sentir una punzada donde se dobla la pierna -Este maldito frió- pensó ella -me falta la rodillera-. Se levanto de ese asiento con esfuerzo y un poco de dolor. Caminó hacia las escaleras mirando de reojo las ventanas de la puerta que ofrecía un nuevo reflejo de luz violeta, era cambiante y tenía movimiento, se dibujaban extrañas figuras.
Llena de curiosidad se aproximo a la puerta, la tomo de la chapa e inició a abrirla. Salio pisando despacio directo a saciar sus dudas, presto atención e inmediatamente se hizo un silencio que fue roto con el estruendoso sonido de una ola chocando con el oído. Después de la puerta continuaban un par de escalones hacia abajo, luego, para su sorpresa, ya no estaba la banqueta ni el naranjo de la acera, las casas cercanas habían desaparecido y ni siquiera estaba en su lugar el campanario de la iglesia principal que siempre se veía desde todas partes. En lugar de eso, había un océano inmenso de color lila, tranquilo, inmóvil. A lo lejos, muy a lo lejos, se observaba el horizonte que dejaba al descubierto la curvatura de la tierra. Posado sobre ese líquido había un cielo de tonalidades rojas y marrones. Mientras más allá alcanzara la mirada, los colores eran más oscuros, mientras menos, eran mucho más claros.
De pronto, en alguna parte, se escuchó un disparo, ella no tuvo ganas de voltear, seguía observando el paisaje. Un pedazo de algo paso al frente de sus ojos tan rápido que la ráfaga de viento que traía consigo le alcanzo a mover el pelo. Siguió maravillada, pero pronto explotaron más disparos. Preocupada, volteó a su alrededor tratando de ver de donde venían aquellos estruendos. No había ni la mínima evidencia de que algo los produjera. Sin darse cuenta, una de esas cosas que surcaba el aire se incrusto en su rodilla. Sangraba exageradamente, pareciera que Crystal era una delicada bolsa de agua atravesada por un alfiler. Cayo al océano, no podía sostenerse más, el dolor era insoportable.
Dentro del agua se sorprendió de no sentirse mojada, de poder seguir abriendo los ojos y aspirar aire normalmente. Flotaba en un vació absoluto carente de gravedad y de peso. Aquello que se adentro en su rodilla, salio lentamente, era un minúsculo colibrí color magenta de una sola ala. No era ninguna bala, pero producía el mismo sonido de cuando estas son disparadas. Llevaba algo en el hocico que había arrancado del cuerpo de ella. Adivinó. Era el dolor que tenia su rodilla en ocasiones, y que con la salida del ave, este se había ido con ella. Todo se ilumino de a poco, había despegado sus parpados y estaba despertando.
Segunda noche
Mostró su boca al espejo, miro el daño que sus braquetes le provocaban, sangraba poco pero no le gustaba que sus mejoras le produjeran nuevos daños. -¿Te lastima?– Preguntó quien estaba con ella -Si, un poco. A mi todo me pasa-. Crystal se acomodo cerca de quien le preguntaba y él comenzó a acariciarle el pelo pensando que el pasar los dedos por su cabeza mitigaría su descontento por el mal trabajo del odontólogo.
De pronto y sin necesidad de la aparición de una temática previa que los llevara a ese dialogo, ella preguntó: ¿Por qué te fijaste en mí? ¿Por qué te intereso tanto? A lo que respondió: Hubo tanto en tí que buscaba, que el no maravillarme fue imposible. Primero tu alegría, el raro virus que tienes propagador del gozo. Tu sonrisa inagotable, ese esbozo de júbilo que me animaba desde tu rostro. Luego fueron ese par de encantos que tienes por ojos. Tú mirada apacible, tranquilizadora, un atisbo que recuerda como observan al amado. Recuerdo la primera noche que pensé en ti, eras como un sueño aún estando despierto. Era ilusionarme con tus manos que yo como espantajo jamás podría asir. Era mandar besos al viento imaginando tener tu mejilla al frente. Después me deleitó tu cuerpo al mostrar sus provocativas líneas que lo hacían irresistible. De un instante al otro, surgió dentro de mí la más sublime felicidad que mi ser haya experimentado, la que me impulsaba a ti, la abría mi boca para expresar admiración, la que… -Crystal quedo acurrucada entre los brazos de Morfeo, sin embargo, su compañero, abordado por la impotencia y por sollozos incontrolables, continúo diciendo:…me llevo a amarte. ¡Cuanto te amo! Eres para mí el universo infinito. Entre lágrima y gemido, su acompañante susurro una historia al oído de Crystal…
Allá, a la mitad de la mesa, un vaso color azul pastel, lo acababan de llenar con agua. Con el calor que hacia era indispensable refrescarse. Su madre, se ofreció a servir los hielos mientras Crystal llenaba más vasos, termino y se retiro a su cuarto, tenía trabajo pendiente. Por su parte la sobrante se quedo, tomo su vaso, se acerco a la tarja y se sentó sobre de ella. Apenas dio un sorbo al agua cuando retiro su vaso sorprendida y asqueada, se había percatado que dentro de un cubo helado había un pequeño insecto de muchas patas. Se levanto y tiro eso por la coladera, los hielos seguían allí, eran lo bastante grandes como para no caber por ese agujero. Crystal tenía la curiosidad de saber que se había interpuesto entre su sed y un sabroso vaso de agua. Se acerco y dio cuenta que aquello no era un horrible bicho, era negro y tenia forma de una pequeña flor. No lo podía creer. Abrió la llave del agua caliente para derretir aquello, y saber rápidamente de que trataba todo. Conforme el agua causaba estragos sobre aquel ya deforme cubo, los pétalos de la pequeña flor se iban agrandando. Suponía que con el frió las plantas podían encogerse entonces todo aquello podría tener un sentido lógico. Cuando el bloque de agua termino por deshacerse, la flor estaba enorme, media unos 25 o 30 centímetros, era una rosa de color negro. La retiro de la tarja y se la llevo a la mesa que estaba junto. Arrimo una silla y se puso a contemplarla. Tenía tantas dudas y estaba tan maravillada que olvido hablar a todos para contarles. Apenas pronuncio palabra, gritó a su familia que estaba regada por toda la casa, nadie se acercó pero le importo poco. ¿Qué aroma tendrá?, preguntó. Se reclinó un poco y pronto percibió su olor, era chocolate. No pudo evitarlo y rápido zambullo sus dientes en la flor. Sabia muy bien, era muy dulce, pero no empalagosa, sabia a nuez, a leche, cacao, a almendra y café, a miel con vino tinto, sabía a todo. Conforme deleitaba el bocado los braquetes de Crystal se fueron desprendiendo uno a uno, al tiempo que las molestias se desvanecían. La mordida a la flor había retirado todas las molestias de su boca.
…las lágrimas sosegaron y el acompañante agotado se dispuso a acompañar a Crystal en su plácido sueño.
Tercera noche
¿Nos dormidos?, Crystal dijo de antemano lo que pensaba hacer en la cama. Se vistió con su pijama y acerco más cobijas mientras quien la acompañaba trataba de entablar una conversación de temática central: los sentimientos de ambos. Hablaba, hablaba y hablaba, como esa vieja canción que se repite en la radio tantas veces, que en un solo día vuelve a pasar de moda, pero que sin embargo, se deja escuchar por no haber otra cosa mejor. Crystal quedo dormida.
Sentada, en una esquina cercana al escusado, se dolía de un trío de incisiones que tenia en la punta del codo ¡Vaya, todo me pasa!, utilizando el índice y pulgar de la mano opuesta presiono la cortadura, broto de inmediato una pequeña gota verde con el interior transparente, una burbuja. ¿Qué me pasa?, ¿Me estaré pudriendo? Despacio, esa pequeña esfera comenzó a despegársele de la piel y comenzó a flotar. Lento, muy lento fue subiendo y acercándose cada vez mas al cuerpo de Crystal, rozó su abdomen y paso al medio de su pecho, esa forma verde era calida como una leve caricia. A la altura de su cara, se detuvo, pareciera que ese pequeño círculo analizaba a detalle algo en ella. La burbuja fue agrandando sus límites hasta que no soportaron más y explotó. Al mismo tiempo una de las tres heridas de su codo desapareció causando gran sorpresa en ella. Después, la mecánica se repitió…
Cuando pasaba esto, Crystal se avivaba después de un sueño profundo. Notó como esa historia continuaba ya despierta en la voz de su acompañante. No abrió los ojos, siguió fingiendo estar dormida y escuchó atentamente como el joven continuaba narrando.
…otra burbuja salió de su codo, en esta ocasión de color anaranjado. Al estar frente a ella se infló lentamente y al tener sus horizontes delgados, sin más capacidad para el aire interior, tronó. Una burbuja más broto de la única herida que le quedaba. Era transparente. En esta ocasión no se detuvo hasta sus ojos, sino unos centímetros antes, justo al costado izquierdo del pecho, enfrente del corazón. La burbuja estalló y la brisa que sobro de ese colapso expiro un aire perfumado, tan símil a aquel perfume que uso yo…
¿Por qué me cuentas esas historias?, preguntó Crystal aún sin abrir los ojos ¿Por qué me has hecho soñar esas cosas? A lo que el joven respondió tímidamente. Inventaba las historias pues pienso que al contártelas al oído mientras dormitas puedo causar alguna mejoría en tus malestares. Alguna vez escuché que hablando por ejemplo, con una persona adicta al tabaco sobre todas las ventajas que le traería dejar de fumar podría influir en su decisión de un día dejar de hacerlo. Yo trataba mitigar de alguna forma esas molestias de tu cuerpo y explotaba mi imaginación para que tus quimeras siguieran siendo creíbles dentro se contexto irreal y abstracto. No quería que te dieras cuenta, solo trataba de hacer de tu sueño, mi sueño. Lograr a través de ellos lo que mas deseo, tu bienestar.

domingo, 3 de febrero de 2008

...

En mi soledad de nueve a doce de la noche
no hago otra cosa que pensarte.
Ver nuestras fotografías
y repasar recuerdos
para sentirme tu acompañante.

He deseado tantas noches
entrar a la habitación
y hallarte postrada sobre mi cama.
Mi cielo, mi vida,
la inspiración.

Daría lo que fuera por volver a tenernos cerca.
Por que de nueve a doce
pudiéramos estar platicando sobre tú y yo,
haciéndote ver estrellas
sin salir nunca de nuestro amor.

Alejandro Santiago

Cómica declaración de amor

A veces me resulta increíble haber vuelto a creer en el amor. Yo, que pensaba que aquel sentimiento era la sensación que tenían los gatos en celo. Yo, que según era un despreciado por el mundo, que juraba volverme misógino o gay con tal de no volver a tener contacto con mujeres. Yo que no cumplí. Pero es que he conocido a una mujer extraordinaria. No tiene los atributos físicos de Pamela Anderson o Ninel Conde pero es más bella. No es tan platicadora como Elena Poniatovska ni tan famosa como Sor Juana, pero es mas interesante y mas lista que aquellas ingratas. Creerán que exagero, pero con mis ojos, con mi entendimiento no puedo verla de otra forma. Ella es para mi poesía pura.

Aún más increíble me resulta el hecho de que ella se haya enamorado de mí. Si soy una garrapatita fea que nadie quiere. No soy guapo, lo reconozco. ¿Y que? A veces la fealdad que se lleva fuera se compensa con la belleza interior, bueno, así me doy ánimos. A ella no le importó mis dos metros de atolondramiento. No le imporóo que dos dientes no me hayan crecido ni la caspa que me sale por nerviosismo. No le importo mi andar desigual y mis pies enormes. No le importo que me parezca a Shreck, ni que sisee cada que menciono una palabra con S. Quizá todos ahora tengan una imagen de mí muy repugnante. Quizá ahora me imaginen como un jorobadito pero más feo y más sin chiste. Y lo soy. Soy el reflejo de cualquiera en los días de desanimo. Soy la chica guapa despeinada y sin maquillaje con una resaca casi fatal después de levantarse. Soy una reconstrucción facial mal hecha. Soy.

Amo a Crystal, con todo lo que ello implica. Sus sonrisas, su trabajo, sus zapatos de danza, su mugre en las uñas, su mirada, su familia, sus tenis rotos, sus recuerdos, su aroma, su nostalgia, su cualquier cosa. La amo incondicionalmente y mientras la vida me permita seguir amaneciendo a su lado, no importa que lo haga cada día como un Gregorio Samsa, seguiré siendo una garrapata muy fea, pero feliz.

viernes, 25 de enero de 2008

jueves, 24 de enero de 2008

Un mejor detalle

El osito Quique estaba enamorado. Lo había cautivado perdidamente una osa de una pradera cercana. Un día Quique se animo a preguntarle su nombre. Se llama Crystal, se lo repetía constantemente todas las noches desde que sabia como llamarla. Un día el oso Quique decidió ir a visitarla a su cueva. A Crystal le gusto mucho el gesto, le pareció lindo de su parte y a partir de ahí se siguieron frecuentando. El oso Quique estaba enamorado. Crystal empezaba a sentir algo muy bonito en su corazón por el gordito de Quique. Quique como ya lo dije era gordito, los ojos muy grandes y estaba chimuelo. No era un oso apuesto pero era bastante simpático. Un día el oso quique decidió declararle su amor a Crystal. Crystal dijo que también lo amaba y partir de entonces ellos comenzaron a andar. El oso quique se volvió un detallista irremediable. Le llevaba a Crystal flores silvestres, frutas, curiosidades que se encontraba en el bosque como bichos raros y piedras preciosas. A Crystal eso le encantaba de Quique. Quique encantado con maravillarla. Un día Quique amaneció triste. Crystal fue a preguntarle que tenia pero Quique no quiso decir nada. Crystal le dijo estar preocupada. Quique solo asintió y respondió estar preocupado también. Crystal no lo entendía y pidió una explicación mas clara. Quique dijo que como buen amante de los detalles gozaba también de recibirlos. Le gustaban de igual manera las flores silvestres, las frutas y las curiosidades que se encontraban en el bosque como bichos raros y piedras preciosas. Crystal se avivo al momento y fue en busca de un gran detalle para Quique. Quique espero, y espero, y espero. Se quedo profundamente dormido justo cuando llegaba Crystal. Crystal despertó a Quique con un gran beso en la frente. Quique buscaba su detalle pero no veía nada. Quique pregunto por el y Crystal le dijo que no había encontrado nada tan maravilloso que fuera digno de tu amor, que el detalle mas lindo que ella podía tener con el era quererlo, que su regalo mas fino y puro estaba dentro de su corazón. Quique lloro un momento y abrazo a Crystal. Se dieron un largo beso y confesaron que se amaban.

jueves, 17 de enero de 2008

Sin título

Empólvese Tijuana.
Atavíense rincones con arañas y telas blancas.
Prostíbulos, gandules, burro cebra,
olviden pronto la esencia que los envolvió.

Púdrase el votox, la cocaína y la hierba.
Desdibújense las calles
al intenso devenir del carnaval
en la frontera.

Trasfórmate urbe amorfa,
prométeme que serás siempre otra,
más el amor que hasta ti me ha llevado
nunca cambie por congojas,
nunca sosegado, derruido o atacado
por penas que lo estocan.

Avivante primer rincón del norte,
mi
Tijuana make´s me happy
cuida de ella mientras vuelvo
y mas happy me harás tú.

martes, 15 de enero de 2008

La mujer rosa y el cirquero gris , 1941. Raúl Anguiano (1915 - 2006)


En esta tragicómica escena de Raúl Anguiano, tres miembros de un grupo circense actúan sobre la acera, frente a una pared desnuda. Con largos cabellos y un ajustado traje rosa, una acróbata se balancea sobre un pie, sobre el tenso abdomen de un contorsionista. A la derecha, el maquillaje de un payaso ataviado como Arlequín le imprime una mueca de tristeza; lleva un megáfono para anunciar la presentación pero no hay público que observe el patético espectáculo. En estas imágenes de la vida moderna de la urbe Anguiano despliega escenas más informales que las del circo itinerante, como las que pintaba María Izquierdo. En Saltimbanquis (1941, colección Lance Aaron), el pintor presenta a un malabarista, un payaso y a otro personaje desesperanzado, sentados sobre el piso, con un plato de hojalata vacío, sin monedas ni comida. En otra composición más compleja, conocida como Acróbatas (1941, colección particular), un payaso con megáfono en mano, un malabarista sosteniendo un plato con la barbilla y otro payaso con el mismo plato de hojalata, están de pie en la calle, mientras los observa un público de trabajadores más bien desalentador, de su misma clase social. A pesar de las sonrisas pintadas, en ninguna de estas obras parece haber alguien que se divierta. Es indudable que aquí Anguiano se inspiró en el Picasso de 1905. Ambos artistas comparten una mirada trágica sobre esta forma de vida, que supone un escape de las restricciones sociales, pero que en realidad esconde más sufrimiento que alegría de vivir. Anguiano parece interesarse en particular en las imágenes de proletariado y en sus diversiones, aquéllas que refieren a una realidad elemental, pero cuyo atractivo es el mismo que lleva a la elite a la cantina y al prostíbulo, a la crudeza del boxeo, a la contemplación de la pobreza y al morbo por la tragedia.

domingo, 13 de enero de 2008

Poema de una mujer que se cocinaba a ella misma o de un trabajador de caminos suicidándose en la carretera.

A todas las mandarinas:
Salió,
va a la escalera,
cayó
y no llegó a la puerta de un periplo sin retorno.
Refrescar,
se siente como una cascada perfecta en el verano
entre gatos de arrabales y público muy fino.
Un traje espacial.
Antítesis sin opuestos.
Muestra mi cabeza cortada si te complace
pero me relajaré mientras exista y fin…

miércoles, 26 de diciembre de 2007

lunes, 17 de diciembre de 2007

Oscuridad hermosa (Gonzalo Rojas)

Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.

sábado, 15 de diciembre de 2007

viernes, 14 de diciembre de 2007

Un poema que no es mio, ni es de ella, pero como si lo fuera

un mensaje de voz recibido.
Para escuchar el mensaje presione uno, para bo…


No sólo me gusta su hija,
también la quiero, si se lo explico me pierdo,
la quiero por sus alegres tormentos
y por ese recipiente de perennes vacantes,
que se parece a la paciencia, pero más grande,
usted no tiene nada que escucharme,
ni querrá, ni tendrá tiempo, o estaré temblando
como de costumbre, asustado de mí,
como de costumbre, y no podré
sino decirle a lo torpe: buenas tardes.
Le cuento que voy sin bienes raíces al cielo,
que olvido con facilidad la tabla del dos
cuando espero de la brisa un calmante,
confieso que me agrada más estar borracho que alegre
y que la dulzura del tedio enmoheció mi fuerza,
pero también poseo una cajita con letras
que me ayudan con ustedes, los demás;
un electrizado almanaque de honesto cariño,
no muchas virtudes, pero dispuestas.
Por eso le hablo aquí,
en la blanca confianza del buzón de voz,
por eso lo llamé, para decirle
que estoy enamorado de su hija.

piiip

jueves, 13 de diciembre de 2007

"Conocida señorita del club. Llegada de la felicidad retratándose con sombrilla" Enrique Gúzman


Belleza más que sublime

Ayer fue el primer día que pasamos juntos y fue realmente sublime. Tanta felicidad apelotonada explota a trabes de los sentidos; un beso, una mirada, el aroma que respiro, todo, absolutamente todo es alegría torneada de un color rosáceo.
Fueron cerca de treinta y seis horas de viaje, tres retenes de soldados, dos de la AFI, siete restaurantes de carretera y dos OXXO´s. Las pausas son tan insoportables cuando se tiene prisa, cuando el único deseo que uno porta cuando parte es llegar.
La vi en la central después de haber leído desesperadamente cuatro capítulos de un libro de Antonio Tabucchi, sostiene Pereira. No podía concentrarme, solo pensaba en ella, en su llegada, en como debía actuar estando uno frente al otro, cosa que nunca funciona al momento de toparse debido al nerviosismo y a la inutilidad de los miembros debida al exabrupto del corazón.
¿Y es que acaso hay alguien que no tenga un corazón curioso que se detenga a mirar a la belleza sublimarse? ¿Quién no ha aspirado aire profundamente después de un grato recuerdo? El suspiro es olvidar la necesidad primaria del oxigeno debido a que algo muy bello, digno de olvidarlo todo, ha pasado frente nuestro.
Ahora el por que de mi seriedad a ratos, por que muchos somos tan callados junto a la amada, por que tienen que hablarnos dos o tres veces para virar la mirada.
Recuerdo una ocasión en Aguascalientes donde me había dedicado a buscar exposiciones pictóricas, me encontré con una que había de Enrique Guzmán, no exactamente el padre de Alejandra. Observe “Conocida señorita del club. Llegada de la felicidad retratándose con sombrilla”, y me quede horas disfrutando de la belleza de aquella pintura entre aquellos trazos surrealistas que lograban transmitirme diversas historias. A lo que voy es, puedo quedar absorto durante largo tiempo viendo su belleza como tiempo poso mis ojos sobre el arte, incluso más pues ella toma el matiz que gusta en el momento que quiere, y eso, es mas que hermoso.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

NUESTRA PRIMER FOTO


Hola mi vida... te debo muchias de estas vea amor? Pues esto es nomas una de esas cositas con las que te quiero demostrar lo bonito que me haces sentir... va a llegar tarde... lo se... es del primero mes... pero igual que yo, aqui te ha estado esperando todo este tiempo como yo. Te mando muchios muazitos.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Don't let me down (The Beatles)

Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down

Nobody ever loved me like she does
Ooh she does
Yeh she does
And if somebody loved me like she do me
Ooh she do me
Yes she does

Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down

I'm in love for the first time
Don't you know it's gonna last
It's a love that lasts forever
It's a love that had no past

Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down

And from the first time that she really done me
Ooh she done me
She done me good
I guess nobody ever really done me
Ooh she done me
She done me good

Don't let me down
Don't let me down
Don't let me down

sábado, 17 de noviembre de 2007

Crys & Jos

Vuelo para dos (Correcciones por favor)

- ¿A que hora llegaste a Tijuana?
- No hace mucho, unas horas nada más.
- ¿Y que te trajo para acá?
- Mi madre…
- ¿Quería visitar Tijuana?
- No, ella murió. Vine a enterarte pues me iré al extranjero y no quiero perder comunicación. Necesito distanciarme de los recuerdos.
- ¿Por qué te vas tan lejos?, ¿por qué no buscar solamente un territorio nuevo?
- Aún sufro bastante.
- Mi pésame. Conmigo cuenta para lo que se ofrezca.
- No te preocupes.
- Mi madre la quería mucho, le dolerá cuando se entere.

- ¿Qué ha sido de ustedes?
- Hemos estado bien. Vivimos aún juntas. Mamá dejo su puesto en el mercado y ahora atiende una mercería en casa. Yo estoy trabajando de supervisora en una fábrica. Nos va bien. ¿Te gustaría que vayamos a verla?
- Me alegra que bien les vaya. Dispensa si no puedo ir a saludarla, mi vuelo sale a las seis. Prometo venir después ¿Vamos por un café?
- Vayamos rápido que sales en dos horas.

Era ella, como olvidarla. Su pelo castaño, su sonrisa, sus ojos color miel y sus hermosos labios. Desde que nos apartamos cada noche había soñado con ella. Vivía momentos inaguantables llorándole a su recuerdo, a su ausencia. Pidiendo a las vírgenes un sorpresivo encuentro, llorar sus lágrimas, robar el tacto de quien la tocasen, pedía un soplo de su aroma dentro de mi esencia.
A edad temprana la conocí, nuestras madres habían coincidido una tarde decembrina en la aduana, en la fila que dirige a revisión y papeleo.

- ¿Qué frió hace verdad?
- ¡Huy, muchísimo! Dios quiera no mandarnos nevada.
- ¿Suele nevar aquí?
- ¡Uh, a cada rato! Lo bueno es que se vino abrigada. Malo fuera que viniera primaveral como las gringas, se les ha de congelar hasta la sangre.
- Lo bueno.
- Oiga, ¿es usted de aquí?
- No, soy de Zacatecas.
- Es un lugar muy bonito. Nunca he ido para allá.
- Muy bonito.
- ¿Viene con su familia?
- Solo con mi hijo pequeño.
- ¿Y donde anda su niño?
- En el hotel, lo deje allá para que no se cansara. Luego no me aguanta el paso.
- ¡No puede ser! Tijuana es un lugar muy peligroso. No debe dejar a su niño solo. No, no, no, eso esta muy mal. Mire, le propongo algo, salgamos de la fila, vayamos por su hijo y lo dejamos encargado con una vecina. Ella también cuida de mi cría, sirve que tienen con quien jugar. Vamos, tenga confianza.

Recuerdo estar aburrido en el hotel viendo programas televisivos no doblados a mi idioma, que entre un canal y otro de caricaturas había cuatro de pornografía, uno de noticias y uno de animales. Me quede dormido, y un instante después, abrió la puerta mi madre acompañada de una señora de cabello pelirrojo. La seguimos, subimos a su camioneta, nos llevo a quien sabe donde, lugar al que llegaron a dejarme.

- ¡Hola Romana! ¿y hoy por que tan temprano?, apenas empezaba a hacer las gelatinas con forma de sapito, ¿no ibas de compras al otro lado?...Disculpa por no saludar a tu invitada. ¡Hola!, me llamo Miriam.
- ¡Hola! me llamo Laura. Discúlpeme, tampoco me presente…Él es Alex, mi hijo. Saluda Alex, se educado… ¡Alex saluda!
- No se preocupe, así son los niños.
- Te voy a encargar también a este diablito. Cuidas que no hagan travesuras, y ya sabes, cuando llegue nos arreglamos.
- Hasta luego doña Laura, vaya tranquila. En un momento están las gelatinas y con esas se me alegran.
- Doña Laura y yo nos vamos, see you later chulis.
- ¡Cuídense!

Estábamos uno frente al otro, viéndonos como dos enemigos, haciendo cuanto gesto creíamos que expresaba lo molesto. Era yo un desconocido irrumpiendo su pequeño cosmos y ella me lo hacia entender.
Se fue tras unos minutos dejándome solo y triste. Busque un lugar visible para sentarme, pues necesitaba de consuelo, evidenciar el despecho para ganarme así el espacio seguro entre los brazos de quien sea.
Ahí sentado me quede atento al relato de mi oído que contaba todo lo que ella hacia. Sus ruiditos, sus pasos, su risita, su aliento, el latir de mi corazón. Esperaba que sus juegos necesitaran esa parte de la casa. Esperaba que su clemencia me convidara de sus sueños, de su imaginación.
Mágicamente mi deseo se realizo, paso junto llevando un avión impulsado por el viento de sus manos y el motor de su boca. Aterrizo al frente, me invito a que con ella volase. Sorprendido me levante de un salto, alcé mis brazos fingiendo que volaba. Ella me detuvo. Tomo mi mano, doblo tres de mis dedos, los sobrantes los acerco al avión y simulo subirlos.

- ¡Ese eres tú!... Bienvenidos pasajeros de Aerolíneas México, volaremos rumbo a Tijuana… ¿Listos?... ¡Vayámonos!

Las habíamos frecuentado desde entonces, cuatro o cinco veces al año. Nuestras madres habían encajado tan bien que se consideraban las mejores amigas. Crystal y yo teníamos una relación excelsa, unida, incomparable, que me fue fácil enamorarme.
Las visitas fueron escaseándose desde que la mercancía extranjera empezó a encontrarse en las tiendas departamentales. Ya no cuatro visitas al año, eran ahora dos, una, luego nada.

- Te fascinaba ese avión, fue buen pretexto para volar por tu mundo.
- ¿Te hacia subir los dedos a el verdad?
- ¡Jajaja! si.
- ¿Cuánto tiempo estuvimos lejos?
- Ni un segundo, solo dejamos de vernos siete años.
- Había querido visitarte, pero con eso de tener mucho tiempo sin verte, me dio temor ir y no encontrarte. ¿Te confieso algo?...yo también estoy cansada de Tijuana, ya hasta he pensado en irme a Europa, vivir en aquel continente, conseguir un buen empleo, hacer una familia, tu sabes.
- Parece que hemos coincidido antes de separarnos definitivamente.
- No digas eso… Lastima que tu tengas un motivo tan triste.
- El tuyo también lo es.
- Un poco, pero es necesario volar en otra parte, ¿no crees?
- Creo que ya es tarde.
- Cierto, tu vuelo sale en media hora. ¿A dónde iras?
- Yo pago la cuenta.
- Esta bien, luego me cuentas. Espero te vaya maravillosamente. Anímate, a ella le encantaba verte alegre.
- Crystal…
- ¿Mande?
- Nada… Disculpa.

Estaba indeciso. No quería perderla, más el obstáculo de evidenciar mis sentimientos era casi imposible de sobrepasar. Buscaba en mis adentros una frase sutil, donde se entendiera mi ilusión y se prestase a un gran número de explicaciones en caso que mi comentario no acertara. Tenía miedo, pero era mayor el miedo a no tenerla para siempre.

- Crystal…
- Dime.
- ¿Te gustaría volar conmigo?
- Siempre.

Algún integrante de Kiss y Crystal


domingo, 11 de noviembre de 2007

Amor condusse noi an una morte

Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

Amar es no dormir cuando en mi lecho
sueñas entre mis brazos que te ciñen,
y odiar el sueño en que, bajo tu frente,
acaso en otros brazos te abandonas.

Amar es escuchar sobre tu pecho,
hasta colmar la oreja codiciosa,
el rumor de tu sangre y la marea
de tu respiración acompasada.

Amar es absorber tu joven savia
y juntar nuestras bocas en un cauce
hasta que de la brisa de tu aliento
se impregnen para siempre mis entrañas.

Amar es una envidia verde y muda,
una sutil y lúcida avaricia.

Amar es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.

Amar es una sed, la de la llaga
que arde sin consumirse ni cerrarse,
y el hambre de una boca atormentada
que pide más y más y no se sacia.

Amar es una insólita lujuria
y una gula voraz, siempre desierta.

Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido y de tinieblas,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
porque amar es, al fin, una indolencia.

Xavier Villaurrutia

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Dedicatoria


Este pequeño rincón va dedicado principalmente a Crystal, a nuestros amigos y familiares, y finalmente a mí, ya que según creó en una pareja también cuenta el novio ¿o no? Se me ocurrió como una forma de dar gracias a todo aquello que compartimos y mostrar un poco ese mundo que como pareja hemos ido recorriendo. Aquí haré, hará, haremos registro de nuestras bienaventuranzas y también de las caídas que tengamos en los baches que no puede tapar el gobierno. Si gustan, pueden usarlo como espacio público para venden cosas usadas, para anunciar una fiesta o un servicio de masajes a domicilio. Para cerrar, estimados lectores, quiero que sepan que Crystal es para mí la vida que ha llegado a buscarme…¡y no soy cursi!, cuando den con la suya vendrán aquí a ver que dije para copiarme. No se crean, se les quiere.

Hace tres meses que no padezco de soledad

Hace tres meses que no padezco de soledad.

Di con una mejor cura que la autocomplacencia
y la embriaguez…

tú.

¡A que buen remedio!,
una pastilla de buenos días por la mañana,
disuelvo en agua tus actividades de la tarde
y al remanso de la noche
una cucharadita de tus besos.
¡A que buen remedio!

Conforme llevó el tratamiento
veo que estoy mejorando.
Ya no me veo decaído, adormilado o débil,
incluso creo que estoy engrosando.

Te encontré lejos de las farmacias,
no necesite de recetas, ni de pagar nada.

Eres una droga que requiere constancia,
empeño, convicción, deseo.
Más al cumplirte
prometes curar el alma,
mantenerla sana y avispada.

Eres como el paracetamol,
la ranitidina,el naproxeno,
las neomelubrinas,
el dinatrato de isosorbida
y el acido acetilsalícilico juntos,
por que siempre,
de algún modo,
me haces sentir bien.

sábado, 3 de noviembre de 2007

El tedio de no verte un día de asueto

Ya voy

Ya voy contando los días
y aún faltan poco más de veintitrés.

Ya voy dejando paso al nerviosismo
que aligero inventando inútiles sistemas administrativos
de lo que gasto.
Abordo los calendarios
recolectando días de pago
deduciendo cuanto tendré
para la fecha que fijamos.

Ya voy pensando las catorce horas de viaje,
la inmovilidad, el entumecimiento,
las comidas desabridas en restaurantes de carretera,
y las ocho horas de películas defectuosas que habré de soportar
mientras trato de olvidar el lento pasar del tiempo por la ventanilla.

Ya voy imaginando como saludar a su madre,
en mi pelo, en el atuendo indicado,
en como ayudaran tus besos
al sosiego de mi adicción por el tabaco.

Ya voy que cavilo en todo,
y todo en lo que cavilo
son destellos que busco idóneos al encuentro,
ya que al fin,
y por única vez,
he pensado en el futuro,
he pensado en un nosotros,
he pensado.

Crystal (Cuento)


Su madre, después de presentarse, me invito a pasar al cuarto de su hija a darle a ella la sorpresa: Al fin había llegado. Entre a la habitación. Note, al ver a mi novia acostada con medio cuerpo bajo las cobijas y una boina sobre su cabeza que para ellas hacia un poco de frió. Para mí, el clima del lugar era agradable. Baje la mochila al suelo, me senté sobre la cama lo mas cerca posible de su cuerpo y empecé a susurrarle al oído su nombre; -Crystal, Crystal soy yo, estoy aquí- Curiosamente se escuchaba un eco de vació cada que le hablaba.

Había viajado cerca de catorce horas seguidas sin dormir ni un solo minuto; lo evitaba el nerviosismo, la curiosidad que me daba observar esos nuevos caminos que no había recorrido nunca y la oportunidad de tomar refrescos gratuitos. Además, pá acabarla de amolar, no llevaba música, ni libros, ni casi nada. No quería cargar mucho a Tijuana ya que temía ser asaltado apenas pusiera un pie sobre aquellas tierras.

Al no ver reacción alguna le di un beso en la mejilla e hice cosquillas cerca de su cuello evitando que mis manos fueran demasiado aventuradas a los ojos de su madre, que por cierto, nos veía desde la puerta. Cada que mis dedos la rozaban producía un sonido idéntico al tintineo de un par de copas al chocar.

Conocí a Crystal en mayo a través de una página de Internet que enlazaba personas. En ese entonces ella salía con un chico de su escuela. Tenían tiempo tratándose como amigos y las cosas se perfilaban para una buena relación, yo la veía muy ilusionada. Si mal no recuerdo ellos dos comenzaron a andar días después y yo, yo solo seguía dando click´s en cuanta página de enlaces me encontraba.

Su mamá dejó de vernos, llamaban por teléfono lo que la obligo a dejarnos a solas un momento. Aproveche para sacar la cámara fotográfica y conservar la imagen del justo momento en que por primera vez estuve con ella. El flash ilumino toda la habitación, pero ni con la intensa luz logre levantarla. Acaricie su cara al tiempo que cantaba una melodía: -Despierta, dulce amor de mi vida. Perdona, si te encuentras dormida...- La sentía helada.

El par de tórtolos terminaron su relación tiempo después, exactamente cuando ella me gustaba. Azares del destino, Crystal nuevamente soltera y yo más soltero que nunca. Se sumaron el par de soledades y para el ocho de agosto dormimos siendo novios.

Su mamá regreso a la puerta. La voltee a ver y le dije quedamente que su niña no se levantaba. Ella me indicó que la siguiera y dejara un momento mas dormir a su pequeña ya que había llegado muy cansada del trabajo, además, mientras podría desayunar algo y ella conocerme.

Intentaba llevar el bocado a mi boca mientras la madre de Crystal me preguntaba cuanta cosa se le ocurría. Parecía que mis respuestas eran simpáticas al recibir por cada una la sonora carcajada de la madre. Me pregunto cuanto tiempo llevaba nuestra relación y por que me había decidido visitarla. -Cumplimos cuatro meses y lo que me trajo aquí es el amor que le tengo, a Crystal la veo a mi lado para siempre. No quise perder la oportunidad de demostrarle ese cariño y ese deseo que tengo por vivirla- Le respondí.

Crystal salio de su cuarto despegándose las lagañas de los ojos. Me miro, sorprendida esbozo una sonrisa e inmediatamente se acerco a mí. Dejé a la madre hablando, dejé el desayuno, deje la silla donde estaba sentado y corrí a abrazarla.

La abrazaba apasionado al tiempo que decía amarla. Seguía escuchando el eco de vació, el choque de copas, seguía sintiéndola fría. La abrase más fuerte, ella me correspondió, queríamos sacar tanto amor en un solo gesto. La apreté más, y más, hasta que ella se estrelló. Se rompió en pedazos de diversos tamaños y esos pedazos me rompieron a mí. Me entraron por la piel, por los ojos, me trozaron las venas e hicieron de mí un mar de sangre. Crystal estaba regada sobre el piso y yo, regado en gotas sobre de ella.